Can Pelat
El inmueble que ahora presentamos tiene la estructura básica de la edificación mallorquina que venimos observando desde hace tiempo: edificio entre medianeras, que consta de planta baja y dos pisos superiores. Artísticamente lo podemos enmarcar dentro del historicismo.
Cabe recordar que el historicismo es un subestilo dentro del Modernismo, que busca recrearse en estilos del pasado: arte gótico, arte islámico y, en este caso, arte egipcio. Para ser más exactos, los diseños de simetría del hierro forjado de la balconada recuerdan a los pectorales y coronas que utilizaban los faraones del antiguo Egipto.
No obstante, también debemos hacer especial mención a los relieves en piedra de toda la fachada, que le dan un aspecto aún más de templo antiguo, sobre todo por las pilastras con caras cinceladas que se reparten en la parte baja y en el primer piso.
La construcción modernista culmina en la reja del jardín de esta parcela en el carrer de Bisbe Colom, 15. Del mismo modo, junto al cerramiento se levanta el garaje y la antigua casa del chófer. Se trata de un edificio de dos plantas con ventanas de medio punto decoradas con ladrillos rojos.
Josep Ripoll, el propietario de dicho inmueble, fue miembro de la Junta Directiva del Banco de Sóller. El dato curioso es que el edificio del Banco de Sóller se finalizó en 1912, el mismo año en que se inauguró el Ferrocarril de Sóller S.A. y, este último, se inauguró el mismo día en que salió en prensa que el transatlántico Titanic se había hundido en medio del océano, el 14 de abril de 1912. Fue un año lleno de novedades.




