Can Magraner
Can Magraner es un edificio modernista construido entre medianeras. De la fachada podemos destacar su frontispicio con sillares de piedra gris y la profusión de decoración modernista. De esta decoración cabe destacar las ventanas enmarcadas por una dovela central que sobresale del resto, dando un aire medieval al conjunto.
No obstante, la decoración más espectacular la encontramos en el interior. Una majestuosa escalera hecha en mármol blanco nos da la bienvenida; sobre el pasamanos, dos leones de madera vigilan la estancia. En la primera entrada, el plafón de mármol blanco llega hasta media pared, con una decoración floral en relieve incisa en la piedra y en color dorado. Dentro de esta decoración vemos también el coup de fouet del que hemos hablado anteriormente.
El mármol blanco continúa en las diferentes plantas, donde la barandilla del pasamanos también muestra decoración modernista, así como los techos y los marcos de madera de las puertas. En la actualidad, el uso del inmueble ha cambiado, ya que es un espacio turístico dedicado a la hostelería.
En 1915, el propietario Joan Canals segregó la casa en dos, y la parte más extensa la vendió ese mismo año a Francesc Magraner Berio, quien se apresuró a retocar el plafón de la balconada, borrando la fecha «1912» y colocando su nombre, «F. Magraner», con una tipografía como si se tratara de ramas.




