Can Ledesma
Encontramos aquí una vivienda de tres plantas y sótano, donde destaca la combinación de dos piedras: la gris de los sillares bien trabajados de la fachada y la piedra de marés de color terroso para el enmarcado de las aberturas y para los detalles decorativos. Se trata de una fachada bastante amplia, con tres grandes aberturas en cada planta, coronadas por robustas molduras, diferentes según el piso en el que se encuentran.
En la abertura central encontramos el escudo Morell-Rullan, emblema de la familia inicial del inmueble en el siglo XIX. En cuanto al interior de la casa, hay que destacar la decoración en hierro forjado tanto del pasamanos de la escalera central como de la lámpara que la ilumina. Pero, sobre todo, debemos destacar una estructura muy curiosa para comunicar los dos pisos: un pequeño hueco en el primer piso, protegido por un pasamanos de madera y hierro forjado con decoración vegetal, que funciona como balcón interior o pequeño mirador hacia el piso inferior.
Toda la decoración y las artes decorativas del interior tienen un marcado estilo modernista.
Este edificio fue adquirido en 1936 por Vicens Mas Coll, quien había emigrado a Marsella, donde hizo fortuna. Fue un destacado filatélico local, viajero y colaborador habitual del Setmanari Sóller.





