Can Falet
Aunque se trata de un estilo mixto entre el regionalismo imperante en la época y la novedad del Art Nouveau de los últimos años del siglo XIX, encontramos una fuerte importancia del nuevo estilo importado de Francia. Lo podemos ver en su fachada, recubierta completamente de piedra gris, y en la importancia que se da al trabajo del hierro forjado.
En la balconada central, aunque presenta una fuerte simetría, observamos una decoración vegetal emblemática. Se trata de una hoja palmada retorcida sobre sí misma, de la que salen unos ejes entorchados como si fueran rayos de sol. Esta misma decoración se observa en las ventanas laterales del portal exterior. Toda la balconada queda sujeta a la pared por unos refuerzos verticales en forma de ramos de flores, que años más tarde se perfeccionarán en el balcón de Can Prunera.
Cabe decir que el portal exterior está compuesto por unas puertas de doble hoja ricamente decoradas con flores y frutas, y protegidas del polvo de la calle por una persiana típicamente mallorquina.
Era muy popular elegir las molduras y los hierros forjados por catálogo, ya que la mayoría de las veces los promotores se encontraban trabajando por Europa. Esto hacía que los motivos se repitieran una y otra vez. Este caso no es una excepción, ya que esta hoja palmada de la barandilla también la encontramos en otra casa de la misma época del Carrer de la Poetessa, 69. Tal vez no hubo catálogo de por medio y fue solo una copia de mal vecindario, pero lo cierto es que ambos trabajos son idénticos.






