Can Cremat
Se trata de un suntuoso palacio aislado en el que se mezclan el historicismo neoclásico de inspiración italiana, el gusto colonial y numerosos medallones, orlas y relieves en el exterior, junto con elementos decorativos modernistas en el interior. El edificio está formado por un entresuelo y dos pisos, y destaca la galería cubierta de la planta noble, que está sostenida por dos pilastras cuadradas y diez columnas corintias apoyadas sobre una balaustrada de marés ornamentada con formas geométricas.
El edificio y el espacio que lo rodea están separados de la calle por una gran reja de hierro profusamente trabajada y decorada con motivos geométricos y las iniciales “CV” de los propietarios.
La construcción de este edificio fue concebida por sus propietarios, comerciantes en Puerto Rico, quienes encargaron el proyecto al arquitecto Francesc Roca Simó.
En el cementerio de Sóller hay un gran panteón propiedad de la misma familia y diseñado en la misma época por el mismo arquitecto, Roca. También, cuando se construyó Can Cremat de la Gran Via, se quiso que fuera visible desde las terrazas del edificio solariego de la familia “Cremat”, situado en el carrer de la Romaguera.






