Can Caldentey
Este edificio situado en uno de los ensanches de Sóller consta de una planta baja y dos pisos. Aunque tiene una fachada sobria y una distribución simétrica de las aberturas, destaca por el trabajo en piedra en las dovelas de cada abertura y en las propias aberturas. La decoración es geométrica, la cual sobresale en cada balcón de la planta noble y el piso superior. La barandilla, de hierro forjado, típica del estilo modernista, está ornamentada con motivos florales y vegetales. En el interior, destacan unas vidrieras decoradas con flores y follaje donde sobresalen las iniciales del propietario Bartomeu Mayol. Este fue el constructor de la casa, después de hacer fortuna como comerciante en Marsella.
En Sóller, fruto del flujo migratorio, se adoptaron un gran número de palabras francesas: carrota (zanahoria), voiture (coche), valise (maleta) o betterave (remolacha) son claros ejemplos.




