Can Mateu Frontera
Tal como vemos en la ficha técnica, es una propiedad que se reconstruye bajo los parámetros modernistas entre los años 1903 y 1904. Su promotor, A. P. M., vuelve a Sóller después de una estancia esplendorosa en México, donde hizo fortuna como comerciante y propietario de una fábrica de azulejos y cerámica. El inmueble, antiguamente, era propiedad de Maria Marquès Mayol “Colomina”, y el actual propietario la compró poco después de regresar de su aventura americana.
Cabe destacar la balconada de la planta noble, con su barandilla de hierro abombada, decorada con florones sinuosos, que se reproducen también en las ventanas de la planta baja. En el interior encontramos unas vidrieras modernistas con una representación de vidrios decorados al ácido, con un pasamanos de bronce que los atraviesa con una forma de serpentina puramente modernista que recuerda al denominado coup de fouet.
El pavimento hidráulico, tan típico del modernismo, recibe este nombre por la forma en que se producen las baldosas, con la ayuda de la fuerza de una prensa hidráulica que compacta todos los materiales. Sin embargo, la creencia popular es que debajo de las baldosas hay todo un entramado de fuerzas hidráulicas que las sustentan, algo que no puede estar más lejos de la realidad.




